Ayer, como todos los jueves, fue la cena en casa de mis abuelos, por lo que dejamos a Killer a cargo de la casa y de cuidar a su hermana Nico. Como siempre Killer pensó que eso de “cuidar” era un chiste y todo terminó en una desgracia. Ahorita cuento por qué.

A la mitad de la noche Nico decidió que estaba bastante aburrida por lo que buscó en qué entretenerse, y nada mejor para entretenerse en una casa de biblioadictos que un buen libro, así que sacó unas cuantas cositas para leer. Leyendo estaba cuando se le ocurrió tomar un aperitivo nocturno, sin embargo la carnaza había quedado enterrada bajo el sofá y su hermanito Killer decidió que era la noche de ignorar a su hermana (como todas las otras noches) así que eso de pedirle que se la pasara fue una pérdida de baba. Sin embargo era tanto el antojo de un aperitivo que vio el papel con otros ojos y comenzó a masticarlo. Este fue el fin de un diccionario y de una revista Hentai.

Explico, mi hija buscaba una revista con dibujitos y lo primero que se le apareció fue una revista Hentai, pero como estaba en japonés busco un diccionario… sin embargo como el diccionario era ingles/español pues… no le aclaro nada. Eso explica por qué en vez de estar entretenida con la lectura decidió comerse todo.

En fin… la noche todavía no acababa y sus papás tardaron un poco, así que lo siguiente que decidió fue dar un paseo a la luz de la luna por el jardín trasero en donde se encontraba su GRAN amiga, la Planta.

Estuvieron platicando y jugando buena parte de la noche hasta que estuvo lo bastante fría como para que Nico quisiera entrar a la casa, pero antes de eso invitó a la Planta a entrar y a sentarse en el sofá a seguir hablando. Sin embargo la pobre Planta vivía “plantada” así que Nico tuvo que ayudarla… y jaló… y jaló… y a la Planta la metió. Con todo y raíces… y tierra.

Estuvieron bastante bien en el sofá y la sala las dos, y mientras tanto su hermano Killer seguía en su plan de ignorar a su hermana, pero como no podía pasar desapercibido lo que sucedía comenzó a “pintar” la raya para que su hermana y su amiga la Planta no pasaran a su parte de la sala, la cocina y el comedor… ya sabrán cómo pintó.

Ya entrada la noche y de tanto hablar la Planta se dió cuenta de que mi hija no tiene una conversación muy coherente y a cada momento se distraía con cualquier cosa por lo que terminó MUERTA de aburrimiento y cansancio.

En eso andaba cuando llegaron los papás para encontrar a los niños felizmente a la mitad de un desastre de tierra y papelitos voladores.

Ayer los niños durmieron en el jardín.

Otras entradas parecidas:

  1. De la propuesta de ayer
  2. Nico
  3. Ayer… Hoy…
  4. Mal humor
  5. El primer día de Nico