Tal pareciera que yo tengo una fijación.
Las historias de Lafcadio me parecieron hermosas, del tipo que espero encontrar en un viejo libro, tal como los cuentos de colores. No necesariamente hermosos, ni felices. Sólo interesantes.
La conjunción de lo extraordinario en la vida común.
Esa unión es lo que tanto me fascina de ellos. Es posible creer. No sé si su literatura sea menos cínica o real.
Tal vez lo que más me gustó del libro, es que aún después de haber encontrado similitudes con otras historias, en realidad no eran las mismas. Tenían retrueques inesperados en cuanto pensaba que esa historia ya la conocía de algún otro lado y aunque después de leer varios, el final tenía un punto común… me encantaron.
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