El día de hoy he viajado al DF para recibir una capacitación (en realidad una actualización) para poder seguir trabajando con gobierno.

El tema es Armonización Contable.

Esta no es la primera vez que oigo del tema en donde el actor principal es la CONAC (Consejo Nacional de Armonización Contable), conformado para establecer una reglas para la generación de los Estados Financieros en entidades públicas. A partir de ello, el 1 de enero de 2011 entró en vigor la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

Hemos terminado de ver el primer tema (Armonización contable) y lo que más sigue gustándome de la propuesta (además de que finalmente hay alguien que le va a decir a los gobiernos cómo deben presentar su información) son tres cosas:

  • Es obligatorio informar el presupuesto asignado para los servicios personales. Siempre he pensado que mucho del gasto de los gobiernos es el pago de nómina. Todos nos hemos enterado de que es posible entrar a trabajar a gobierno bajo el agua y que para el salario se asigna parte del presupuesto de una partida que estaba destinado a otra cosa totalmente distinta.
  • Se debe registrar los impuestos no pagados. Esto va en perjuicio para todos los deudores. Es decir que si yo no pago mi predial, al gobierno no se le va a olvidar, porque va a estar registrado en su contabilidad de que YO les debo. Finalmente esta información puede ser usada si un gobierno quiere aumentar el presupuesto asignado, lo primero que la federación verá es el monto de impuesto que no se ha cobrado… so, es muy posible que se intensifique la obligación de pago.
  • Los informes incluirán una análisis de apego a los programas. Es decir, si un gobernador hace una campaña basándose en la limpieza, todos los programas y acciones de gobierno deberán estar apegados a este programa de limpieza. Habrá presupuesto para levanta popó de perro si es que esto se incluye dentro del plan de trabajo. Yo espero que esto en un futuro se traduzca en que para las elecciones daremos más importancia al plan de gobierno que al contendiente. Y nada de hacer promesas vacías porque si estas están dentro de un programa, se le preguntará al gobierno cuales son los proyectos para cumplir ese punto.

Es posible que mi punto de vista sea demasiado optimista y confiado, pero en general me gustaría pensar que esta gran revolución que se viene encima tan sólo por unos informes ayuden a que las cosas sean más claras.

No he escrito nada parecido hasta el momento.