Pamela Aidan

Así es como empieza el eterno romance entre Fitzwilliam Darcy y Elizabeth Bennet en Orgullo y prejuicio. La novela de Jane Austen ha sido admirada por millones de personas, pero poco se descubre en el libro sobre el misterioso y atractivo héroe, el señor Darcy. Y la cuestión ha seguido en el aire hasta estos días: ¿quién es Fitzwilliam Darcy?En Una fiesta como ésta, Pamela Aidan contesta por fin a esa pregunta. En su primer libro de su trilogía «Fitzwilliam Darcy, un caballero», nos vuelve a presentar a Darcy en el momento en que visita Hertfordshire con su amigo Charles Bingley y nos descubre la oculta perspectiva de Darcy sobre los acontecimientos de Orgullo y prejuicio. A medida que Darcy pasa más tiempo en Netherfield, supervisando a Bingley y resistiéndose a los implacables asaltos de la señorita Bingley, la atracción a la que se ha resistido por Elizabeth crece, al igual que su preocupación por la relación que mantiene con su opuesto, George Wickham.
Emplazando toda la trama vivamente en el variado ámbito histórico y político de la Regencia, Aidan escribe con un estilo cómodo, de casa, como Austen, pero con un ingenio y humor de su propia cosecha. Aidan incluye su propia selección de fascinantes personajes a los de la novela original de Austen, tejiendo un rico tapete del pasado y el presente de Darcy. Los admiradores de Austen y también los que se acerquen a ella por primera vez adorarán este nuevo capítulo del romance más famoso de todos los tiempos.
Como muchas lectoras de Austen, yo hubiera querido que no fueran sólo unas cuantas novelas. Así hay otras escritoras que toman a Austen y de ahí mismo parten. “Una fiesta como esta” es en realidad la historia de Orgullo y Prejuicio narrada desde el punto de vista de Mr. Darcy.
Como nota, su punto de vista se encuentra repartido en 3 libros (de los que yo sólo leí el primero) y además incluye muchas más referencias al punto histórico, a los clubs, las fiestas y la sociedad. Después de tanta alegoría y la narración de muchas más fiestas de las que yo recordaba en Orgullo y Prejuicio… comencé a extrañar el estilo sencillo de Austen, en donde no hay excentricidades y las personas son simplemente como son. Gordas, bajas, altas, feas, groseras o encantadoras.
Una vez terminé de leer este libro decidí que me quedo con Austen y que en realidad volveré a leer Orgullo y Prejuicio una vez por año y así con el resto de los pocos que guardo de ella. Porque como Austen… no hay más.
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