
En casa hay un patio trasero, y el mismo ha servido normalmente como un espacio vacío en donde a veces se cuelga aquello que se lava. Este es el segundo intento de mi parte por hacer algo productivo con ese espacio. La primera vez fueron los viajes y la falta de atención lo que hizo que todas las plantas terminaran marchitándose. Tengo que confesar que no soy muy buena con eso… pero esta vez estoy intentándolo.

No quiero hacer nada muy complicado, todo lo que compré fueron yerbas de jardín y por lo pronto cuento con romero, lavanda, menta, cebollín, yerbabuena, perejil, apio, cilantro, té de limón, perejil chino, perejil tabasqueño, pimiento (chile dulce tabasqueño) y un intento de tomate. ¡Ah! Y la del piso es una fresa.
Creo que me estoy comenzando a entusiasmar.
En las fotos se cuela Bob el cacto, la mascota de Agustín… pero de ese no me encargo yo.
Cuando mi padre vea esta foto va a gritar que qué hacen tantas plantas en su escalero, pero ahora resulta que me hace falta espacio (y lo que puedo hacer todavía con eso)
La calabaza es la decoración de halloween de la casa, que espera en el patio en lo que vuelve a llegar octubre.
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Oye que bonita se ve mi escalera… ehhhh jajaja