Diane Setterfield
Este es un libro gordo que me leí en pocos días. Es de esos que son buenos para leer y olvidar. Te sumerge de tal forma en su propia historia que lo único en lo que piensas mientras lo vas leyendo es en la historia misma.
De este libro me acuerdo de una amiga. Cuando leía este libro resultó que ella ya lo había leído anteriormente y me contaba de él, de sus impresiones. De que era uno de esos libros que lees rápido, y que te hace olvidar que existe una realidad, pero que al fin y al cabo se acaba y su mundo termina con el último punto.
La historia versa de una escritora y de la historia de cómo se escribe la biografía de ella por una chica a la que la autora contrata para tal propósito. Sin embargo el nombre del título sólo tiene significado porque uno de los libros de la autora había sido publicado originalmente con 13 cuentos, pero en la revisión fué eliminado uno de ellos, por lo que todos los lectores se preguntan de qué va ese decimotercer cuento. Esto no se aclara en la historia, de hecho hay un epílogo en donde se coloca dicho cuento. Como dato curioso, este cuento me recordó a los Cuentos Malvados de Espido Freire y cuando terminé de leer el libro le presté este libro a Anabel (así se llama mi amiga que leyo este libro conmigo).
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Me asombra que siga vendiéndose un libro tan mediocre como este, publicado en nuestro país hace ya un par de años casi. La autora se separa de sus maestros inspiradores (Austen, las Brönte, Collins, Eliot y Dickens) al plantear el contenido de su historia: la mayoría de los protagonistas son seres poco corrientes, a un paso de la locura. No se describen sus frecuentes comportamientos enfermizos y morbosos pero están siempre presentes, configurando una atmósfera de irracionalidad y abandono que disgustará a cualquier lector mínimamente sensible y equilibrado.