Tracy Chevalier
Hace poco recordé que había leído este libro.
Sucedió un día mientras mi trabajo me llevó a una fábrica de cobertores, mientras estudiaba papeles en una de sus salas de juntas un calendario que residía en el centro de la mesa llamó mi atención. Contenía imágenes de antiguas pinturas mas propias del renacimiento, de esas viejas pinturas que mas que intentar comunicar sentimientos representaban lo simple de la vida en su momento.
Al irlo hojeando me dí cuenta de un detalle magnífico. Todas las pinturas estaban ligadas entre sí por la tapicería. Algunas de las pinturas retrataban la confección, otras el bordado, otra el teñido e incluso una con imágenes bucólicas… pero todas tenían que ver con la confección de telas.
Eso me recordó este libro que hacía falta que comentara.
La dama y el unicornio, como los libros de Chevalier hasta el momento, giran alrededor de una pintura (o en este caso un juego de tapices) y la historia de su creación y su inspiración.
Como todo libro de historia ficticia, todo es ficticio y los personajes, aunque de algunos de ellos conocemos sus nombres, no así los detalles de su vida. Chevalier juega con esto y comienza a impregnarlos de sentimientos y de pasiones. Tal es así el creador de los dibujos de los tapices, la familia que encarga la labor de su elaboración y los mismos fabricantes de los tapices.
Hilando historias que abarcan los años que ocupan los tapices para su realidad, vamos saltando de hito en hito así como de sentimiento en sentimiento. Para cuando los tapices sean terminados nos encontraremos con realidades distintas con las que los bosquejamos.
No he escrito nada parecido hasta el momento.















Una lectura muy amena, una historia bien construida, me ha gustado. Lo leí después de haber visto los tapices en París, y lo recomiendo (también la visita a Cluny para ver los tapices…).
Un saludo!