Me han cambiado de máquina, así que no tengo instalado mi programa de edición de imágenes, por lo que he tenido que hacer uso del pulso y del paintbrush para edición de imágenes… y no lo recomiendo ni tantito. Si mis fotos celulíticas son malas, editadas con eso se ven mucho peores.

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Hace dos días, el 23 de enero mi perra cumplió sus 13 añitos. Tan sólo puedo decir que me dá una ternura enorme porque la recuerdo desde chica. Tenía yo poco mas de 14 años cuando llegó a la casa y recuerdo que paseábamos por las tardes durante horas. Fué con ella que comencé a caminar y a encontrar satisfactorio este escape. Después seguí haciéndolo, hasta ahora que lo he dejado, debido a que las noches de Cholula son treméndamente frías y mas que satisfacción termino sufriendo.

Ahora mi pobre gorda tiene los ojos nublados, dudo que siga viendo como antes y mi hermana ha comenzado a notar algo de su sordera. Me da ternura que mi cuñado le revise constantemente la panza en busca de maliciosas bolitas que podrían indicar la visita al doctor. Después de tantos años uno se acostumbra a que Celin sea parte de la familia.

Recuerdo nítidamente sus dos partos. Lo sorpresivo del primero y lo doloroso de lo segundo. Tengo la noción de que ella, mas que ninguna, es la mas noble de todos los perros de esta casa y que su instinto maternal persiste, aunque no tenga hijos a quienes demostrar su amor.

Con los años se ha vuelto testaruda y achacosa. Camina mucho mas lento que antes y pareciera que ella antes que nadie es la que decide a donde vá. Ahora es mucho más fácil hacerla enojar y si no le pides disculpas puede quedarse molesta todo un día.

Esa es mi perra.
La que se ganó el corazón de mi madre, cuando odiaba los perros.

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