Isabel Allende

Allende está de moda, creo yo. Si no fuera de esta forma, no sé por qué entonces encontraría yo tantos tomos y libros, tantas ediciones viejas y nuevas, colecciones eternas… quien sabe digo yo.

Por ciertos rumores me llegó la noticia de que este libro (este y otros dos que seguirán en mi lista de próximas beldades) era fantasía. Pura fantasía y literatura juvenil. Esto fue lo que me hizo decidirme a tomar uno de sus textos, ya que normalmente, desidiosa de mí, rehuyo la literatura hispanoamericana. Pobre, pobre de mí.

Hermoso libro, ciertamente. Hermoso y presto, juvenil literatura con héroes adolescentes que se van desarrollando con la lectura del mismo, que los vemos crecer poco a poco. Cierto tipo de la locura Harrypotteresca, aquella que trajo de nuevo en boga los textos infantiles/juveniles de tan fácil lectura, con un final nunca tan triste y con un visaje de la próxima aventura.

No me quejo, es muy bueno. Tal vez vaya y vea otros textos de ella. Me ha agradado el sabor de boca que me dejó en los labios. Una selva amazónica, un calor exuberante. Me recordó un poco a mi bella tierra. Pero es que mi tierra es toda selva.

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