Tracy Chevalier

Terminando estoy el libro, no pude desprenderme de él.

El domingo en la tarde, después de una comida me levanté de la mesa del restaurante y me dirigi a la librería. Cuando hay oportunidades no las desperdicio y reviso conciensudamente cada libro y puedo pasar fácilmente horas y pensar que todavía queda mucho.

Revisé todo lo que había, poco a mi parecer, los libros ya estaban muy manoseados y escogidos (si, puede pasar lo mismo que con las verduras) y después de considerar comprar una versión de tapa dura de La historia interminable acabé en un rinconcito en donde se agolpaban tres libros de la misma autora: Tracy Chevalier.

Me dí cuenta de que es de esas autoras que con una vocesita suave te insinúan que la leas. Coquetée un tiempo con una película basada en un libro de ella (La chica del arete de perla), sin embargo fué evasiva y cuando me decidí finalmente… ya se había ido.

Pero hubo otro libro en su lugar que se me insinuaba: El azul de la virgen. Al leer el resumen, me dí cuenta de que no decía mucho… que era una historia mas bien ficticia pero alejada del todo de la fantasía y la cf, así que para romper con una racha demasiado extendida de historias con actos de fé… fuí a la caja y lo pagué. La noche del día siguiente comencé a leerlo… y así fué hasta hoy, me rehusaba a dormir hasta haber avanzado tanto que se me cerraran los ojos por impulso propio.

El azul de la virgen se sitúa en un periodo de la Francia calvinista, un choque entre el catolisismo y el protestantismo, la guerra de las religiones.

Trata de una mujer que por sobre su religión era muy devota, pero devota de la Virgen, un ídolo al que su nuevo culto lo tiraba al suelo. Y que misteriosamente al verla y entregarle su corazón, ella le paga haciendo un milagro en ella y en todas las mujeres de su descendencia (que eran como ella). Les vuelve el cabello rojo. Y no, no nacen con ese color, sencillamente un día les cambia.

Trata de una segunda mujer que llega a Francia y que de repente, debido a pesadillas, le surge la necesidad de investigar de su familia. Hasta el punto en que estas dos mujeres convergen…

Uno piensa en la memoria genética… ¿es posible que mis nietos recuerden detalles que me marcaron a mí? Tal vez son milagros que suceden a nuestro alrededor si existe fé.

No, no es un libro religioso, es un libro de una etapa en la que la religión era lo único a lo que valía la pena aferrarse.

No he escrito nada parecido hasta el momento.