Tengo un sentimiento atravesado en el pecho.

Como de esos que suceden cuando algo sucede mal, como cuando acabas de chocar y todavía no sabes qué pensar… que estado de animo colocarte en la carátula y con qué ojos mirar.

Son estupideces, boludeces tal vez…
A veces quisiera pensar que es sentirse tan imprescindible que comienzas a mirar a los demás desde arriba, pensando si te merecen o no.

* * *

Es cierto aquello que dicen cuando afirman que el ser humano se felicita e hincha cuando tiene el suficiente poder como para pasar primero que los demás, es una importancia inherente el saber primero, el mirar primero, o a veces tan sólo poder pasar. Tener la oportunidad.

Y cuando no logras la oportunidad… a veces quiero pensar que es mejor. Cuando no te imaginas lo que hay del otro lado del muro.

¿A qué quiero llegar?
A nada yo creo. Tan sólo es la mera exposición.
Hace mucho que no escribía tan sólo para desprenderme de un pensamiento.

O de algo que tenía atravezado, ya lo decía yo.
Tristeza tal vez… un poco de “por ese camino no”.

Cuando alguien me preguntaba por un tema en específico (que ya no quiero tocar) siempre contestaba lo mismo, siempre daba el mismo nombre, y siempre recomendaba el mismo lugar. Porque a mi parecer era el único sitio, mi mejor opción. Sin embargo cuando varios amigos me dicen que es inaccesible, que no pueden entrar… y cuando mejor busco otros métodos para encontrar aquello… y termino callendo en lo que a juicio de “otros” es el motivo por el que en un principio perdí mi derecho…

Revolviendo, resanando, volviendo a revolver las llagas.
Al principio nada mas fue un dolor de estómago, pasajero… y le sustituí por otras cosas, por otros intereses… sin embargo siempre vuelvo… y al volver, recuerdo… recuerdo que soy una apestada que ya no puede entrar.

Y todavia no logro saber por qué.

Otras entradas parecidas:

  1. Pensando demasiado