Creo que los siguientes días serán inciertos. Me parece que lo que sigue en mi diario será una pequeña pesadilla. Tendremos que pasar por brebajes y otras hierbas… creo que deberemos comenzar a cocinar.

Mi familia va saliendo para Puebla en busca de la hermana desconocida, de las mascotas perfectas y el recuerdo de otra cosa que ya se me olvidó. Y yo me quedó aquí varada entre una patalla y el conmutador.

Cuando el reloj marque las dos deberé salir directo a casa, habrá un enano esperando la comida en punto y yo… y yo terminaré sin saber ni qué hacer, ni qué comer. El sólo hecho de pensar en ello ya da dolor de cabeza. Sabía que iba a ocurrir, sin embargo, todavía no comenzaba a pensar en ello.

Terminaré haciendo como la última vez, haciendome a la idea y rebuscando en el refrigerador por algo comestible. Invitando a mis amigos a comer, para no ir sola a restaurantes.

Lo mas duro de vivir sola no es vivir sola… es comer sola y cocinar para uno. :/ no me gusta comer toda la semana de lo que cocino.

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