Ayer no pude dormir hasta muy entrada la madrugada y hoy esta mañana me he levantado nada mas el reloj ha marcado las 6 am.
Después de observarme esto, me doy cuenta que mis bostezos compulsivos si tienen un motivo para ser y no son solo parte del aburrimiento que acarrea el ponerse al día en un proyecto nuevo.
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Todavía no logro tener una configuración 100% funcional. He podido ver los datos con los que voy a trabajar, pero ya casi termina la media jornada y todavía no puedo conectarme fácilmente a la base de datos. Esto me va a dar un dolor de cabeza en unos días… cuando tenga que comenzar a programar.
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Tengo oficina nueva (espero que don Simil no la encuentre esta vez como de escuela), tengo edificio nuevo, y de lo único de que me quejo es que no tengo cajón de estacionamiento. Pero eso se soluciona con llegar temprano y encontrar un lugar cercano.
No me quejo, eso también me hace caminar mucho en las mañanas. Todavía no hay jardines, pero presumo que pronto los habrá. Sin embargo las cosas quedan lo suficientemente lejos unas de otras como para ponerte a pensar en el inter. Un amigo se pondrá feliz cuando le diga que estoy en el 2do piso y no hay ascensor (le gusta que haga ejercicio subiendo escaleras). Y a mi no me molesta por el momento. Estoy recordando unos tiempos en que subía 7 pisos nada mas para llegar temprano porque el ascensor se saturaba y era mucho mas cómodo subir lentamente por las escaleras.
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¿Mi perro?
Mi perro va a extrañarme.
Tiene cerca de dos meses teniéndome para él solito todas las mañanas. E incluso cuando viajé me lo llevé conmigo para que no se quedara encerrado sin hacer nada.
Estuvimos una semana en Puebla, mientras mi hermana se graduaba (ahora ya es actuaria), así que tuvo tiempo para correr y acostumbrarse a la compañía. En casa de mis hermanas siempre hay gente, mucha gente, perros… pobre, creo que le serviré algo rico para la hora de la comida, se lo merece después de que lo hice madrugar esta mañana.
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En fin, creo que ya estoy de vuelta. Nuevamente en la oficina y con pilas cargadas.
Extrañamente leí algo ayer de las opciones que tiene uno.
Antes de irme de la oficina sufría porque no tenía otra opción mas que trabajar.
Entonces decidí dejar de hacerlo por un tiempo, porque podía sostenerme con mis ahorros durante una corta temporada y porque me estaba haciendo mal el encierro.
Hoy decido volver, no porque me haga falta el dinero, es simplemente porque me gusta lo que hago.
Y porque me siento como en casa cuando abro el messenger y encuentro a mis viejos amigos felicitándome por mi regreso.
No he escrito nada parecido hasta el momento.















Felicidades…
Welcome back!
JEJE YA ERA HORA
Es bueno tenerla de regreso.
Ya se le extrañaba por las mañanas.
Un beso.