J. R. R. Tolkien

Los viajes suelen ser algo que disfruto mucho, y extrañamente los categorizo en dos tipos: los de ida y los de vuelta. Personalmente me gustan mucho más los de ida, porque sé que alguien me espera, que me recibirá con un abrazo y me dará mil besos. Los de vuelta… aunque también existe ese abrazo, terminan dejándome con una nostalgia inaguantable.

Mi último viaje de vuelta fué un avionazo México/Villahermosa, extrañamente repleto de caras conocidas con las que nunca me dirigí la palabra. De esas que se forman después de un tiempo de compartir el mismo espacio y sin embargo sin compartir nada mas. La espera se vislumbraba larga y yo suelo llorar a veces y no pude elegir el sitio más inoportuno.

Me dispuse a caminar por la sala de espera y la recorrí dos veces de palmo a palmo tratando de encontral algo de interés en los aparadores. Cierto… los libros son mi mejor interés. Ahí fué donde le ví y después de pensarmelo un poco, de haber dicho mejor en otra ocasión y cambiado de opinión… terminé sentada en una sala de espera casi vacía con un libro en mis manos. Me dispuse a leer.

Confieso, no es la primera vez que me topo con él, y nada mejor que un viejo muy bien conocido, para alegrar tu noche. Lo conosco bien y sé de la nostalgia que rezuma y la añoranza por volver a donde tienes el corazón.

El hobbit, mejormente llamado Historia de una ida y una vuelta es el texto clásico por medio del cual se dió a conocer J.R.R. Tolkien, autor de la renombrada y ya reconocidísima novela El señor de los anillos. Si ahora, después de haber visto las películas te preguntas si todavía hay mas, puedes comenzar con este texto. Originalmente los libros de Tolkien se recomiendan en otro órden, pero la lectura de todos ellos es buena en su conjunto.

En fin. La dulce trama de este largo cuento de hadas, repleto de seres fantásticos es un tanto menos formal que su continuación, de forma que es recomendada para personas pequeñas y momentos simples en los que se espere disfrutar de una limonada tumbados en el patio de la casa mientras el sol cae y abandona el día.

Si. Es simplemente para disfrutar. Tambien se recomienda para iniciación a la lectura, para cuentos en cama y para sus pesadillas correspondientes. El gran dragón Smaug, las arañas gigantes, los elfos oscuros, los trasgos, los lobos y todos los seres fantásticos haran de las suyas y llenarán la cabeza de ideas a todo aquel que pase sus dedos por sus hojas.

Es un buen trato, a cambio de unas cuantas tardes de lectura, toda una vida con sueños de aventuras, matadragones y tesoros escondidos bajo montañas nubladas.

No he escrito nada parecido hasta el momento.