Este año se estrena una nueva película basada en las historias de Isaac Asimov.
Isaac Asimov es uno de mis escritores favoritos, y no necesariamente por algún punto en particular, sino porque todas las novelas suyas que han caido en mis manos se me han ido como agua, queriendo seguir con mas.

Sin embargo de tanto leer se puede tener una especie de complicidad con el autor, y terminas encontrando aquellos pequeños detalles que resalta constantemente, de tanto leer.

Uno de los detalles mas curiosos de Asimov es que escribía historias de robots. Pero no eran las historias de robots que se habían ido escribiendo hasta entonces que remarcaban la inseguridad del ambiente y provocaban una robofobia exaltada. No. Asimov escribía de robots cotidianos, robots que eran señalados por causa de la misma robofobia pero que seguian funcionando. Hablaba del entorno que los rodeaba y las situaciones hipoteticas que podían darse cuando los robots existieran.

De tanto leer a Asimov tengo mis personajes favoritos, unos de ellos robots otros… otros no son tan mecánicos. Uno de mis personajes favoritos es Susan Calvin, la robopsicóloga más famosa (que casualmente según las historias de Asimov acaba de graduarse de la universidad hace poco).

Y ahora me encuentro con esta película. Que habla de las mismas leyes de Asimov y que sin embargo remarca aquello que Asimov nunca tocó. La furia del robot. El robot fuera de control.

Estoy en contra de aquellas historias que se cuelgan de la fama de autores renombrados para luego no respetar su historia. De seguro resultará un filme comercial con muchas peleas. Me apena… me gusta Asimov.

No he escrito nada parecido hasta el momento.