De repente he dejado de postear… y es que… me inundó una duda.
Después de abordar varios temas, de saltar de una cosa a otra…. ahora ya no sé de qué hablar.

Y no es que no tenga temas, es sin embargo, que no sé cómo abordarlos. No sé ni siquiera si deba hacerlo. Tengo una maraña de ideas en la cabeza… y lo único que logro hacer es leer y escribir de lo que leo, así que al menos en lecturas he actualizado algo.

Tambien influye el trabajo en lo que hago. Mis tiempos se reducen exponencialmente y ya no me suelo dedicar tanto a esto como solía. Estamos en entregas, cierto es… y no pienso en otra cosa.

Tal vez sigo pensando en demasiadas cosas. Escuela, todavía tengo cosas por hacer. Pasaporte, el 18 tal vez o será escuela? o serán ambas? (los días libres no son fáciles de encontrar). Viajes, será esta semana, será la próxima. Mi tía, qué dirá si no voy? De seguro terminará enojada. Mi hermana, por qué siempre me termina haciendo chantajes? no sabe que la mayor parte del tiempo me creo todo lo que dice?

En fin.. mil y un cosas, mil y un planes que no terminan de ser nada.
(¿Dónde dejo a mi perro? !!! mi madre me dijo que no se va a hacer cargo de él)

Infinidad de pequeñeces que me comen segundos y termino viviendo nada.
(Si papa, me fue bien… oh lo mismo de siempre, casa – oficina – casa – oficina – casa, te extraño pa’ vienes el fin?)

Cosas que suceden, que no tienen importancia y que son absolutamente importantes. Que no pueden dejar de sopesarse.

(Te extraño corazón… ¿lo sabes?)

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