Desde aquí arriba las cosas suelen lucir distintas.
Por una hora, es la espera, es la nostalgia. Todas las cosas que comunmente te acechan durante días, aquellas que terminan en dolor de cabeza… todas ellas terminan esfumándose.

Y tan sólo tienes esto.
El infinito, las posibilidades.

Durante los viajes suelo mirar por las ventanas, e imaginar mil cosas que van sucediendo mientras paso. Me gusta imaginar la vida que existe mas alla de mí y de lo que existe conmigo… me gusta pensar en la vida que llevan las personas por las que no voy a pasar. Imaginar mil y un posibilidades.

El infinito.

Y durante los vuelos suelo mirar las nubes y el cielo.
No hay vida en este lugar, y sin embargo sigo hilando historias escondidas. Mirando de donde vienen las nubes y hacia dónde van. Me entretuve mirando las sombras de las nubes sobre la tierra y comparaba mi punto de vista desde arriba a estando abajo, en esa sombra tan clara, que desde abajo sigue pareciendo inexistente.

El grande y el pequeño.
Si, a veces pienso demasiado, especialmente durante los viajes.

Otras entradas parecidas:

  1. Pensando eternamente en las cosas que no suceden