En las esquinas de mi casa, en los techos y en las orillas.
En redes atrapa-moscas escondidas en los rincones.

Pensando, planeando, tal vez… tal vez tan solo esperando a que el alimento del día llegue finalmente y comenzar a cocinarlo. Cuidadosamente a enroscarlo, a cubrirlo para conservarle fresco.

Vestidas con su bata casera, toda coloreada permanecen meciéndose y tal vez contandose chismes de viejas mientras cuidan la casa.

No he escrito nada parecido hasta el momento.