Melancolía.
Es esa belleza incomprendida que se esconde y se agazapa.
Que se escabulle al saberse observada y pensará acaso que con esa sorpresa llegará la posible muerte, posible paliza, después de todo es una belleza incomprendida.

Es de aquellas babosas y resbalosas, pegajosas a las paredes mediante las ventosas de sus dedos. Con el lomo totalmente verde y ninguna señal que haga notar su peligrosidad. Porque no lo es.

Es inofensiva y ciertamente muy miedosa. Una belleza que se aferra a su vida y que durante unos minutos es perseguida.

Les tengo un especial cariño a las ranas.
Por qué… no lo sé…
Son bellas, son el tipo de cosas bellas que puedes descubrir mirando cuidadosamente tu espacio.

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