Tenía mucho sin una noche de esas.
Sin salir con los mismos amigos con quien aprendiste a andar de farra…
Esas noches en donde caías en cuenta que sólo conocías a la mitad de la mesa, pero esa mitad era suficiente y la otra te aceptaba y bromeaba, porque ya entre copas y canciones qué mas daba que fuera uno o dos. Al final te presentabas y te decían siempre: Regresa la proxima semana.

¿Hablar?
Je, qué es eso…
Si acaso cantar y gritar. Nunca llegar a borracho… tan sólo estar.
Los problemas se esfumaron, se fueron con el humo de cigarros y con las cubetas de cerveza, con las copas que pasaron y con las luces de las velas.

Fué un cambio de ritmo.
Un sentido distinto… si, me voy a ir de farra mas seguido.
Se hacen buenas fotos ahí en ese antrillo.

No he escrito nada parecido hasta el momento.