Si algun día yo te dije
que mecer mis hojas
no era cosa fácil
y tú lo hiciste con las ganas
bien seguras de alzar lo propio,
¿cómo pudiste hacerme cambiar así,
pudiste hacerme parte de ti?
de tal manera que parecen primavera
esos dos años de estación.

Cuando después de tanto verso
me entregaste el sí con cuerpo y alma
no dilatamos en ver qué tenía
de grandioso amarse, y era más allá
de lo preescrito por quien dice conocerlo todo,
conocerse en sí,
y qué bien poco te conocí a ti.

Y si algún día
te dijera: ¡te fijaste cómo
se nos fue la sonrisa
y se quedó el recuerdo
de esas tardes de rivera
con el sol en raya?
¡Qué tiempos,
qué días felices!
Cómo fuese, no me acuerdo
ni quiero acordarme,
pero el sol me dió
a media cara,
confinándome al olvido
sin buscar tu nombre
y a llorar contigo.
Si hay un reecuentro
un mal día de estos puede,
puede que pueda ser

Cierto aire de tí.
Fernando Delgadillo

Hay días en que no es bueno poner ningún pié fuera de la cama… y que deberías sencillamente pensar en dormir durante veinticuatro horas más. Hay cosas que sencillamente te puedes ahorrar.

Puedes ahorrarte perder nuevamente la tarjeta de crédito, y el sinnúmero de vueltas que hay que dar para recuperarla del cajero (aún no la tengo.. pero espero que quede solucionado eso hoy). Y es que ya no me atrevo a volverla a pedir… perderla por tercera vez en lo que va del año ya no es chistoso.

Puedes ahorrarte las ganas que tienes de fotografíar todo, y sin embargo que cuando te des cuenta no haya memoria y para cuando soluciones lo primero te des cuenta de que tampoco hay pila.. y se vaya al traste todo.

Puedes pasar horas y horas desinstalando y reinstalando todo el software en tu máquina.. para hacer que finalmente un webcam funcione. Y sin embargo ésta se rehuse totalmente a funcionar… y da al traste con todo lo que intentaste y vacía tu cabeza de ideas y posibilidades (detesto esa maquina).

Puedes ahorrarte el tener que hacer corajes porque la luz se ha ido.. y ahí se fueron por el caño tus planes de lavar la ropa, hacer limpieza, limpiar cocina.. claro… pero tu madre llega mañana y verá la casa hecha una porquería.

Puedes incluso ahorrarte el buscar a un cerrajero.. después de que en un descuido hayas salido de la casa sin llaves. Claro.. ese era mi eterno miedo desde que me he quedado sola.. olvidar las llaves y que no haya nadie con una copia.. claro, no fué tan malo como esperaba. Ya había repasado múltiples veces qué haría en esa situación. Pero de todas formas no deja de ser una desagradable situación.

A veces las rutinas y los días se vuelven contra uno.
Ayer de buena gana hubiera sido mi perro.. que me hechaba en

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