Debo admitir que no me agradan las tormentas. Tal vez es el hecho de haber vivido siempre entre ellas y ser una calma impasible. O por haber sido tormenta y debido a otras mas fuertes fui amainando poco a poco.
El resultado es ese… realmente no me agradan.
Y sin embargo he aprendido a apreciar su belleza.
Son fieras enormes de incontables garras y dientes que protegen su corazon con incontables ahullidos.
Son tormentas despues de todo y todas ellas arrastran tras de si algunas desgracias. Siempre lloran y creen que una siempre sera mas desgraciada que la otra. Son tormentas.
Nadie les enseño a serlo. Simplemente nacieron para ser Enormes Tormentas. Y despues de todo son completamente hermosas.
Claman entre la multitud y es imposible dejarlas de notar. ¿Acaso dejarias de notar que el sol se oculta a mediodia? Son capaces de estos milagros y muchos mas.
A veces son debiles tormentas, y aunque siguen siendo tormentas son gentiles y parece que se amoldan a tu pena. Saben llorar contigo y ser luz en tu camino.
Hay que tomar en cuenta todo lo anterior para tratar con las tormentas, he tratado con ellas toda la vida y puedo escribir un tratado completo de como no interponerse en su camino.
Pero de una forma u otra nunca estan solas. Me entristeceria que asi fuera. Son destelleantes y magnificas y es por eso que atraen a centenares tan solo para ser participes de tanta belleza.
Y sin embargo existen algunos que no comulgan con las tormentas. Terminan locamente enamorados de ellas, pero su amor es malsano porque les hace preguntarse no una, sino cien veces si podrian vivir bajo el yugo de una sola de ellas.
Es malsano ese amor debido a que no quiere mojarse y termina empapado. Porque para gozar de una tormenta ha de quedarse uno completamente empapado, gozando cada gota que cae como unica. Y sin embargo es malsano mojarse y maldecirse por permanecer ahi. Mojado. Pensando en paraguas.
Para estos ultimos casos recomiendo un impermeable y una huida deshonrosa. O a la tormenta recomiendo un gran relampago, y marcharse Majestuosa.
No he escrito nada parecido hasta el momento.













